domingo, 22 de mayo de 2011

PROFUSO Y ABISMAL

Si me cayera en un abismo profundo, se que tu ahí estarías, para salvarme de la oscuridad profusa y la abismal soledad que me acompaña.
Sé que no caminas a mi lado, pero sé que no estás muy distante, porque puedo sentirte muy cercano a mí.
Aun en las noches, puedo escuchar tu voz, como una psicofonía que se repite en mi alma sin cesar, mitigando así la agonía de mi alma.
¡Oh! Dulce y tierno amante, quisiera tenerte en mis brazos, como en aquellos sueños lejanos y fugases. Aun cuando pueda perder el corazón y el alma, intentando entenderte y mantenerte a mi lado.

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